La huella hídrica

Desde Water Footprint recibimos información sobre este término: huella hídrica, del que ya tratamos en una entrada con el título de «Agua virtual». En este otro enlace podemos leer una breve información en inglés y este mapa


en donde tendréis una visión general de las diferencias entre distintas zonas del planeta respecto a esta variable.

Como puede verse en el mapa, estamos muy bien situados en el ranking, aunque no tanto como en el de la huella futbolística. Aunque se trate de otros datos de 2008, mirad este último enlace.

Cologne

El nombre del producto, tan anunciado en estas fechas, está relacionado con la ciudad del mismo nombre donde se estableció el fabricante J. M. Farina a comienzos del siglo XVIII, cuando el Rin era un río aún lleno de vida. Unos ciento veinte años después del establecimiento del creador del agua de colonia en tal lugar, Samuel Taylor Coleridge escribía este poema dedicado a los aromas del mismo río, corría 1828 y nuestros ríos comenzaban a sufrir:

In Köhln, a town of monks and bones,
And pavements fang’d with murderous stones
And rags, and hags, and hideous wenches ;
I counted two and seventy stenches,
All well defined, and several stinks !
Ye Nymphs that reign o’er sewers and sinks,
The river Rhine, it is well known,
Doth wash your city of Cologne ;
But tell me, Nymphs, what power divine
Shall henceforth wash the river Rhine ?

Si lo preferís en castellano:

En Colonia, ciudad de monjes y huesos
y calles pavimentadas con adoquines salientes y asesinos,
y harapos y brujas y espantosas sirvientas,
conté setenta y dos tufos
bien diferenciados, además de varios hedores.
¡Ninfas que reináis sobre alcantarillas y fregaderas!,
es bien sabido que el río Rin
lava vuestra ciudad de Colonia.
Pero, decidme, ninfas, ¿qué poder divino
lavará al río Rin aguas abajo?

Sostenibilidad en los fogones

«Nadie comería lince ibérico al ajillo», ¿por qué comer entonces atún rojo? Algo así viene a decirnos Darío Barrio en la noticia del diario EM en la que nos presentan fish2fork, una web donde nos clasifican los restaurantes de acuerdo con «la sostenibilidad y el sabor de los platos de pescado».
La página parte de una iniciativade Charles Clover,  autor del libro y del documental The End of the Line, un filme sobre la sobreexplotación de los océanos:

Altas concentraciones de mercurio

Casi coincidiendo con nuestra visita a las minas de Almadén apareció esta noticia en el diario EM, en la que Ecologistas en Acción pone de manifiesto las altas concentraciones de mercurio en la atmósfera de dos zonas concretas de nuestro país, en relación con la industria del cloro. Además se informa de algunos de los perjuicios que esta sustancia puede generar; así podemos leer que la misma «puede formar metilmercurio, que se acumula y concentra en los ecosistemas acuáticos y en grandes peces (atún, tiburón, pez espada…). El metilmercurio es un neurotóxico que puede afectar a la formación del cerebro, por lo que es muy preocupante la exposición durante el embarazo o la lactancia. Asimismo, puede causar daños en el sistema cardiovascular y un incremento en la mortalidad…»

Entradas relacionas:

Y si aún saber más sobre este elemento químico acércate a Jove (Asturias) a través este vídeo:

Lodos rojos en Hungría

A la espera de un nuevo vertido de la presa de residuos en Hungría (tras «un millón de metros cúbicos de material del desecho que se derramó de la balsa de vertidos tóxicos de una planta de aluminio, y que dejó siete muertos y unos 123 heridos»), y que aún contiene 500.000 metros cúbicos de lodos.

Imaginarnos el volumen no es fácil, imaginad un gran estadio de fútbol; en cuanto a la superficie afectada, haceos una idea con la imagen de la izquierda aparecida en el diario EP.

Las amenazas sobre el Danubio se convirtieron en realidad apenas al tercer día de la catástrofe. Inevitable recordar y comparar en clase la tragedia del Guadiamar, como también leímos en el diario EM

Para comprender mejos las claves, podéis visitar los siguientes enlaces: