Cologne

El nombre del producto, tan anunciado en estas fechas, está relacionado con la ciudad del mismo nombre donde se estableció el fabricante J. M. Farina a comienzos del siglo XVIII, cuando el Rin era un río aún lleno de vida. Unos ciento veinte años después del establecimiento del creador del agua de colonia en tal lugar, Samuel Taylor Coleridge escribía este poema dedicado a los aromas del mismo río, corría 1828 y nuestros ríos comenzaban a sufrir:

In Köhln, a town of monks and bones,
And pavements fang’d with murderous stones
And rags, and hags, and hideous wenches ;
I counted two and seventy stenches,
All well defined, and several stinks !
Ye Nymphs that reign o’er sewers and sinks,
The river Rhine, it is well known,
Doth wash your city of Cologne ;
But tell me, Nymphs, what power divine
Shall henceforth wash the river Rhine ?

Si lo preferís en castellano:

En Colonia, ciudad de monjes y huesos
y calles pavimentadas con adoquines salientes y asesinos,
y harapos y brujas y espantosas sirvientas,
conté setenta y dos tufos
bien diferenciados, además de varios hedores.
¡Ninfas que reináis sobre alcantarillas y fregaderas!,
es bien sabido que el río Rin
lava vuestra ciudad de Colonia.
Pero, decidme, ninfas, ¿qué poder divino
lavará al río Rin aguas abajo?

El misterioso caso de los murciélagos

Benito Puerto nos informa de otro importante efecto sobre nuestra biodiversidad:

Siempre que pensamos en el peligro de los aerogeneradores, se habla del daño que provocan en las aves, pero pocas veces se piensa que los murciélagos también tienen graves problemas con estos molinos, como podemos leer en Desenchufados. La elevada mortalidad de los quirópteros (murciélagos) parece algo misterioso, ya que estos destacan en el reino animal por su increíble capacidad de ecolocalización, por qué no pueden evitar las estructuras de los molinos de viento. El misterio aumenta si reparamos en que las fatalidades no se producen por contacto por las aspas sino que se desploman muertos en pleno vuelo. Un estudio muestra que el problema se encuentra en el movimientos de las aspas, ya que estas causan una diferencia de presión en el aire circundante, provocando que sus pulmones se dilaten súbitamente, rompiendo sus vasos sanguíneos, produciéndose un fenómeno que se conoce como barotrauma, parecido al que les sucede a los submarinistas cuando al ascender rápidamente a la superficie.

Sabemos que los murciélagos cumplen un papel importante en el control de insectos y por ello también en el de plagas agrícolas, así como en la polinización y la dispersión de semillas, por lo que su muerte puede producir efectos negativos en los ecosistemas.

Por suerte para los murciélagos, se ha pensado una forma de reducir la muerte de estos por lo menos un 60% sin sacrificar la generación de energía. La solución adoptada es simplemente parar las palas cuando no hay suficiente viento ya que los murciélagos son más propensos a volar cuando la velocidad del viento es relativamente baja. Cuando hay mucho viento, cuando las turbinas obtienen más energía, a los murciélagos no les gusta volar.

Si queréis saber más, seguid las pistas que nos ofrecen en este otro enlace.

Las empresas y la biodiversidad

Sandra Galisteo nos da su visión del problema dela biodiversidad a partir de esta noticia:

Me ha parecido una curiosa iniciativa la campaña europea “Empresas y Biodiversidad” de la Fundación Global Nature. Los participantes  en esta “cena-subasta de paisajes” lanzaron iniciativas para frenar la pérdida de biodiversidad en España, fueron 60 empresarios de sectores de energía , transporte aéreo, depuración de aguas y viticultura o la banca, de Madrid, Castilla y León y Valencia, y se pagó 200 euros parala conservación de los caballitos de mar, 110 para la acelguilla, 500 para el calderón, 250 para la nutria del Canal de Castilla, 9.900 para la repoblación de una dehesa en Extremadura o 5000 euros para el anillamiento de postes para la cigüeña blanca. Los postores en la puja saben que no se llevarán su trofeo a casa, como nos informa el diario EM, pero también son conscientes de que colaborar con la defensa de la naturaleza con una donación mejora en gran medida la imagen de las empresas y organizaciones a las que representan.

Esta campaña durará 3 años y se hará en España Alemania y Países Bajos, se hace con la intención de contrarrestar el coste económico que provoca la pérdida de biodiversidad como en el caso de la gran pérdida de la abeja silvestre que ha causado una pérdida de 15 millones de dólares en pérdidas en la agricultura. En una campaña similar realizada en Holanda hace tres años se llegaron a recaudar 150.000 euros para la conservación de la naturaleza, buen dato para ayudar a la conservación de la biodiversidad, que tan importante es para la conservación de nuestro planeta.

Actualmente la tasa de desaparición se sitúa en torno a las 100 especies por día,  a finales de este año 36500 especies habrán desaparecido de nuestro planeta. La extinción de especies que estamos viviendo en la actualidad está provocada fundamentalmente por el ser humano, esta pérdida de biodiversidad se da mayoritariamente por la deforestación,  el agujero de la capa de ozono y el efecto invernadero. Creo que deberíamos ir pensando en medidas globales para solucionar este gran problema aunque la iniciativa de la subasta de biodiversidad no está mal para empezar pero ni por asomo es suficiente para erradicar esta gran pérdida que una vez causada no se puede recuperar pero si evitar antes de que una especie se extinga.

Árboles de Navidad

Azahara Arquillo nos ayuda a tomar decisiones navideñas.

Podemos leer en el blog Bacalaoconpapas:

Corría el siglo VIII y San Bonifacio se encontraba predicando entre los pueblos germanos. En medio de la retórica, aún no se sabe bien por qué, el santo taló un árbol enorme que cayó y derribó muchos otros árboles. Pero de algún modo, un pequeño abeto se salvó de la tragedia. San Bonifacio aprovechó esto para decir: “He aquí el árbol del Señor. Llamadlo desde ahora Árbol del niño Jesús”.  Desde ese momento, con la llegada de la navidad,  los primeros germanos y posteriormente otros pueblos europeos adornaron un abeto con flores de papel, manzanas… Esta tradición se volvió tan popular que en el año 1560 en edicto de Alsacia tuvo  que prohibir a la gente tener más de un árbol en sus casas.

Si esta tradición supuso un problema en el siglo XVI,  en el siglo XXI,  con el auge del capitalismo, del afán por comprar, y de la rivalidad entre medio ambiente y multinacionales,  no podría ser menos. Probablemente nos hayamos planteado alguna vez si comprar un árbol natural o uno artificial, ambos tienen sus ventajas y sus inconvenientes medioambientales.

Si se elige un árbol natural, conviene conseguirlo con raíces y suficiente cepellón (tierra adherida), regarlo y alejarlo de la calefacción para mantenerlo con vida hasta devolverlo a un punto de recogida tras el periodo festivo. Un árbol de navidad natural contribuye a limpiar y a descontaminar el aire en su proceso de convertir CO2 en oxigeno, (un pino natural por ejemplo, provee oxígeno a 18 personas todos los días). Además, en algunas ciudades, el ayuntamiento pone a disposición de los ciudadanos un programa de recogida de abetos. Si nuestra ciudad no posee tal iniciativa, siempre tenemos la posibilidad de replantarlo.

La industria del cultivo de árboles de Navidad estima que, por cada árbol que se corta,  se siembran otros tres (o como mínimo uno, ya que la empresa que lo tala planta otro para el año siguiente). Utilizar un árbol nacido en el bosque (y más aún si se tala para ello) como árbol de Navidad casero, es una acción antiecológica que atenta contra un ecosistema que alberga a muchas especies; ¿merece la pena hacerlo por disponer de un adorno en casa por unos pocos días?. Bien es cierto que hoy en día podemos adquirir árboles naturales que provienen de viveros, aunque muchos de éstos hayan sido cultivados con pesticidas… pero eso es ya otra historia.

Si elegimos un árbol artificial, nos durará diez veces más que uno natural, pero a pesar de esto, los impactos relacionados con su fabricación son grandes y, lamentablemente,  se trata de impactos nocivos ya que entre los materiales que se utilizan para su fabricación están los plásticos,  PVC y aluminio, en cuya producción y procesamiento se consume  gran cantidad de recursos naturales y generan  gran cantidad de residuos y contaminación.

Realmente, existen alternativas ecológicas para continuar con esta tradición sin perjudicar al medio ambiente como realizar un árbol con envases dándoles a estos un segundo uso, como este árbol realizado,  probablemente,  por universitarios, que veis a la derecha. O el otro tan original realizado con globos.

También se puede utilizar alguna planta o arbolito que ya tengamos en casa y decorarlo.

Además, una forma de sustituir la decoración de plástico es realizándola nosotros mismos con materiales reciclados, como por  guirnaldas de polispán o figuritas con envases o papel.  Si la imaginación no os ayuda, recordad que siempre está internet.

Fuentes consultadas:

Cumbres borrascosas

Todo es relativo (como dijo Sara Montiel), hablar de éxito o fracaso en Cancún también. Si se compara con Copenhague, tenemos lo primero, pero si pensamos que no se ha conseguido lo que se esperaba lograr en la capital danesa en 2009, no sé que pensar, pero estemos contentos, dejaos llevar por la prensa más optimista y leed los acuerdos básicos, aunque en algunos casos poco vinculantes, en este enlace a BBC-Mundo o en este otro al diario EM (perdonadles la falta ortográfica inicial pero que no os sirva de consuelo)

En próximas entradas veremos otras visiones menos satisfechas.

Viñeta de Medina en Público

Otras formas de gestionar los envases

Comentábamos en clase cómo se gestionaban los envases en otros países y os contaba algo que vi en un viaje a Bruselas. Hoy, en el diario EM, encontramos un artículo, que con el llamativo titular de “Los restos de botellón pueden valer dinero”, nos habla de ese modelo, obligatorio en Alemania desde hace unos años, y que la asociación Retorna quiere impulsar en nuestro país.