De Fukushima a Lorca

Las comparaciones han sido inevitables. Este gráfico aparecía en el diario EM, una imagen con magnitudes y profundidades del hipocentro en ambos terremotos:

Esta magnitud no debería haber producido, en teoría, tales daños, pero ya sabéis que las causas de esto pueden ser muy variadas, algunas de las cuales se aclaran en este artículo del citado diario. Podéis leer además crónicas de las continuas e inmediatas réplicas. Si leéis con detenimiento algunas noticias observaréis que a veces hay datos o expresiones que no cuadran del todo, ya estamos acostumbrados a ello.
Uno de los documentos más interesantes lo hallamos en la página de RTVE donde J. Cervera retrocede 250 millones de años para explicarnos la geología de la zona; en cuanto a las fallas generadas por el mencionado historial, este enlace a Sismimur puede ser interesante. En EM nos presentaban esta otra imagen para explicar el fenómeno:

En este otro enlace podéis ver una relación de los terremotos más importantes producidos desde el siglo IX en el área de la que hablamos.

Por último, si queréis conocer con más detalle las causas, asomaos al blog Geosfera

Hidroeléctricas en Chile

Azahara Arquillo nos pone al día sobre este espinoso asunto:

En la actualidad, Chile se manifiesta contra el proyecto (que ya ha sido aprobado) HidroAysen. Las últimas manifestaciones dejan claro que los chilenos no aceptan lo que consideran acabará con miles de hectáreas de la Patagonia, que quedarán inundadas. Según los sectores contrarios al mismo, se han modificado estudios y se han ignorado todos los elementos negativos del plan para seguir adelante. A pesar del gran movimiento popular, las autoridades chilenas declaran que el megaproyecto está dentro de la legalidad vigente.

Se pretende generar una obtención de energía media anual de 18430 GWh (35% del consumo anual de Chile), para lo cual se construirán cinco centrales hidroeléctricas con una zona embalsada de 108494 Km2 aprovechando los abundantes caudales de los ríos Baker y Pascua. La empresa realizó un estudio basado en lo que llama “diseñar mitigando” para minimizar los efectos sobre el entorno y el medio ambiente. Endesa es responsable (51%) junto con Colum del proyecto, y dentro de las actuaciones de “mitigación” previstas está compensar a los propietarios con tierra donde reubicarlos, sin tener en cuenta hacerlo en zonas que se asemejen, en condiciones, al lugar que les ocupan y les permitan seguir con su forma de vida; se les ubicará en un espacio de nieve prácticamente perpetua y no apto para la cría de animales ni el cultivo, que hasta ahora ha sido la actividad y la forma de vida de esta población.

A todo ello se añade el impacto, tanto en la forma de vida como en el entorno, que se ocasionaría con el personal, la maquinaria y los vehículos que se desplazarán al lugar para realizar las obras. Para llevarlo a cabo se desplazarán lugares, que los habitantes consideran sagrados, para ser inundados. Se trata de un lugar rodeado de volcanes y junto a la falla geológica de Liquiñe, lo que hace dudar de que sea un sitio apropiado para una central eléctrica.

El otro aspecto que el proyecto no tiene en cuenta es el perjuicio a la actividad turística que ocasionará el aumento del nivel del lago, que acabará con las actuales playas y a la vez con la inversión que se ha ido haciendo. Asímismo, se verán afectados los humedales próximos a la desembocadura del río Cua Cua con gran valor ecológico.

La envergadura del proyecto, así como las ganancias previstas, justifica, a la vista de la empresa (Endesa Chile y Colum), los enfrentamientos y maniobras políticas así como la pérdida de grandes extensiones de uno de los lugares menos contaminados del planeta (campos, humedales y glaciares). A los valores humanos y ecológicos sacrificados, se unirán el deterioro (por cableado) de parques naturales y zonas boscosas vírgenes.

La Constitución chilena permite que la empresa privada (hidroeléctricas) actúen con total libertad, sin embargo en esta ocasión los ciudadanos, algunos políticos y ONGs (tanto locales como internacionales entre las que se cuentan entre otras Rivers Network, Patagonia sin represas o Greenpeace) se han movilizado para frenar las actuaciones de estas hidroeléctricas. La respuesta ha sido contundente, con cargas policiales contra los manifestantes que han causado más de un centenar de detenidos (entre los que se encuentran algunas personalidades políticas).

Dado lo prolongado de este asunto (que se inició hacia 2008), y la gravedad de las repercusiones medioambientales del mismo, en el caso de que finalmente se lleve a cabo tal como está planteado, son muchos los que se preguntan por qué en España la opinión pública en general tiene poca información sobre el tema, y tan sólo recientemente se ha hecho mención de algunas de las manifestaciones; esas mismas voces se preguntan si no habrá una “censura” encubierta de la información, sobre todo en la televisión pública, debido a que es una empresa española la que pone en marcha el proyecto es la principal beneficiaria de los futuros ingresos que se generarían.

Aún reconociendo las necesidades energéticas del país, este proyecto resultará claramente irresponsable por los costes ecológicos y medioambientales, en cambio, el país debería plantearse cómo se ha llegado hasta aquí, y actuar sobre las causas, poner en marcha una política energética real, plantear un uso eficiente de la energía y modificar la concentración económica que supone que el sector esté dominado por sólo tres empresas.

Fuentes:

  • http://www.chilecologico.cl
  • http://aureliennewenmapuche
  • http://www.circuloastronomico.cl
  • http://www.bnamericas.com
  • http://www.rivernetwork.org/
  • http://www.patagoniasinrepresas.cl
  • http://www.greenpeace.org/international/en
  • http://www.ecosistemas.cl/web

Fukushima, ¿y ahora qué?

Justamente el 11 de marzo pasado se publicaba en la página DocuCiencia cómo estaba cambiando la visión que tenemos de la energía nuclear, titulaban la entrada de presentación de un documental sobre el tema  “Energía nuclear, ¿el fin de un tabú?”, su lectura es muy aconsejable antes de pensar cómo ha podido cambiar la situación en apenas cinco semanas.

Respecto a algunas de las preguntas que nos hemos ido haciendo en este tiempo, os enlazo algunos de los artículos donde se explican con más claridad:

No canso más por hoy, sólo un enlace a Malaprensa donde se critica el tratamiento que de las noticias puede realizar la prensa.

Entrada relacionada: El terremoto de Japón

Radiactividad en Madrid

Sandra Galisteo nos relata el posible caso de contaminación radiológica en aguas madrileñas:

Hace algunas semanas nos llegaron noticias sorprendentes en televisión:en Madrid el agua estaba contaminada radiactivamente por culpa de una depuradora llamada “La China”. Este suceso ha sido aprovechado por la oposición para criticar a Ana Botella, concejala de medioambiente del Ayuntamiento de Madrid, por no hacer nada al respecto. Pero lo más llamativo no es esto, sino que ha salido a relucir que esto lleva ocurriendo décadas, y los madrileños llevan varios años comiendo productos contaminados al ser utilizado esta agua radiactiva para cultivos. Hay que añadir además que la misma no solamente se encuentra en sus alimentos, sino que la radiactividad podría estar prácticamente en todo lo que tocan, ya que con ella se riegan parques, se limpian calles y alcantarillados, y lo más probable es que cada madrileño haya tenido dentro de su cuerpo algún isótopo radiactivo de baja actividad.

Dichos isótopos radiactivos proceden de residuos de hospitales y de origen artificial. Y como no, los responsables de esto no hacen otra cosa que quitarle importancia al asunto diciendo que terminan su actividad a los cien días. Como casi siempre, los colaboradores de Greenpeace dieron el aviso en 2006, y un delegado sindical de la depuradora, llamado Luis González, también colaborador de Greenpeace, denunció en 2004 el vertido de 90.000 litros de agua contaminada, por lo que pedía la instalación de un medidor de radiactividad y un estudio radiológico del agua. La consecuencia fue el despido de este hombre, hoy en día sigue sin haber un medidor de radiactividad.

En mi caso, si fuera madrileña, no estaría segura sabiendo que mis hijos podrían en un futuro jugar en parques regados con agua radiactiva, o comer una manzana con un isótopo radiactivo. Así que me he tomado la libertad de investigar los daños que pueden causar esta clase de isótopos. También creo que los madrileños en esta situación deberían reclamar su seguridad, y exigir un agua limpia sin contaminación de ningún tipo.

Esta contaminación radiactiva puede causar: náuseas, vómitos, convulsiones, delirios, dolores de cabeza, diarrea, pérdida de pelo, pérdida de dentadura, reducción de los glóbulos rojos y blancos en la sangre, daño al conducto gastrointestinal, pérdida de la mucosa de los intestinos, hemorragias, esterilidad, infecciones bacterianas,  cataratas, daños genéticos, mutaciones genéticas, nacimientos de niños anormales, daño cerebral, daños al sistema nervioso, cambio de color de pelo a gris,  quemaduras en la piel…

Espero que a los responsables no les parezca poco, y que además sepan que los efectos de la radioactividad son acumulativos, ya que si te expones a pequeñas cantidades de esta continuamente, los efectos se van sumando hasta llegar a ser graves. Veremos que solución le dan los responsables a este problema.